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Escrit per J.Pagola   
diumenge, 14 d'octubre de 2018 09:11

DOMINGO XXVIII DEL T. ORDINARIO /B

CON JESÚS EN MEDIO DE LA CRISIS
EL CAMBIO FUNDAMENTA

Antes de que se ponga en camino, un desconocido se acerca a Jesús corriendo. Al parecer, tiene prisa para resolver su problema: "¿Qué haré para heredar la vida eterna?". No le preocupan los problemas de esta vida. Es rico. Todo lo tiene resuelto.

Jesús lo pone ante la Ley de Moisés. Curiosamente, no le recuerda los diez mandamientos, sino solo los que prohíben actuar contra el prójimo. El joven es un hombre bueno, observante fiel de la religión judía: "Todo eso lo he cumplido desde joven".

Jesús se le queda mirando con cariño. Es admirable la vida de una persona que no ha hecho daño a nadie. Jesús lo quiere atraer ahora para que colabore con él en su proyecto de hacer un mundo más humano, y le hace una propuesta sorprendente: "Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, dales el dinero a los pobres... y luego ven y sígueme".

El rico posee muchas cosas, pero le falta lo único que permite seguir a Jesús de verdad. Es bueno, pero vive apegado a su dinero. Jesús le pide que renuncie a su riqueza y la ponga al servicio de los pobres. Solo compartiendo lo suyo con los necesitados podrá seguir a Jesús colaborando en su proyecto.

El hombre se siente incapaz. Necesita bienestar. No tiene fuerzas para vivir sin su riqueza. Su dinero está por encima de todo. Renuncia a seguir a Jesús. Había venido corriendo entusiasmado hacia él. Ahora se aleja triste. No conocerá nunca la alegría de colaborar con Jesús.

La crisis económica nos está invitando a los seguidores de Jesús a dar pasos hacia una vida más sobria, para compartir con los necesitados lo que tenemos y sencillamente no necesitamos para vivir con dignidad. Hemos de hacernos preguntas muy concretas si queremos seguir a Jesús en estos momentos.

Lo primero es revisar nuestra relación con el dinero: ¿Qué hacer con nuestro dinero? ¿Para qué ahorrar? ¿En qué invertir? ¿Con quiénes compartir lo que no necesitamos? Luego revisar nuestro consumo para hacerlo más responsable y menos compulsivo y superfluo: ¿Qué compramos? ¿Dónde compramos? ¿Para qué compramos? ¿A quiénes podemos ayudar a comprar lo que necesitan?

Son preguntas que hemos de hacernos en el fondo de nuestra conciencia y también en nuestras familias, comunidades cristianas e instituciones de Iglesia. No haremos gestos heroicos, pero si damos pequeños pasos en esta dirección, conoceremos la alegría de seguir a Jesús contribuyendo a hacer la crisis de algunos un poco más humana y llevadera. Si no es así, nos sentiremos buenos cristianos, pero a nuestra religión le faltará alegría.

EL CAMBIO FUNDAMENTAL

El cambio fundamental al que nos llama Jesús es claro. Dejar de ser unos egoístas que ven a los demás en función de sus propios intereses para atrevemos a iniciar una vida más fraterna y solidaria. Por eso, a un hombre rico que observa fielmente todos los preceptos de la ley, pero que vive encerrado en su propia riqueza, le falta algo esencial para ser discípulo suyo: compartir lo que tiene con los necesitados.

Hay algo muy claro en el evangelio de Jesús. La vida no se nos ha dado para hacer dinero, para tener éxito o para lograr un bienestar personal, sino para hacernos hermanos. Si pudiéramos ver el proyecto de Dios con la transparencia con que lo ve Jesús y comprender con una sola mirada el fondo último de la existencia, nos daríamos cuenta de que lo único importante es crear fraternidad. El amor fraterno que nos lleva a compartir lo nuestro con los necesitados es «la única fuerza de crecimiento», lo único que hace avanzar decisivamente a la humanidad hacia su salvación.

El hombre más logrado no es, como a veces se piensa, aquel que consigue acumular más cantidad de dinero, sino quien sabe convivir mejor y de manera más fraterna. Por eso, cuando alguien renuncia poco a poco a la fraternidad y se va encerrando en sus propias riquezas e intereses, sin resolver el problema del amor, termina fracasando como hombre.

Aunque viva observando fielmente unas normas de conducta religiosa, al encontrarse con el evangelio descubrirá que en su vida no hay verdadera alegría, y se alejará del mensaje de Jesús con la misma tristeza que aquel hombre que «se marchó triste porque era muy rico».

Con frecuencia, los cristianos nos instalamos cómodamente en nuestra religión, sin reaccionar ante la llamada del evangelio y sin buscar ningún cambio decisivo en nuestra vida. Hemos «rebajado» el evangelio acomodándolo a nuestros intereses. Pero ya esa religión no puede ser fuente de alegría. Nos deja tristes y sin consuelo verdadero.

Ante el evangelio nos hemos de preguntar sinceramente si nuestra manera de ganar y de gastar el dinero es la propia de quien sabe compartir o la de quien busca solo acumular. Si no sabemos dar de lo nuestro al necesitado, algo esencial nos falta para vivir con alegría cristiana.

ENFERMEDAD MAL DIAGNOSTICADA 

La “enfermedad del dinero” es una enfermedad silenciosa cuyos síntomas se manifiestan sobre todo en el interior de la persona, pero puede llegar a arruinar la alegría de vivir, el descanso y hasta la salud.

Aunque casi nunca se quiere admitir así, es una enfermedad mental que pone de manifiesto un desarreglo interior de la persona. Una falta de equilibrio que consiste en equivocar los intereses vitales y los objetivos orientadores de la vida.

Esta enfermedad se va agravando en la medida en que la persona va poniendo como objetivo supremo de su vida el dinero y lo que el dinero puede dar. Sin darse cuenta él mismo, el enfermo termina por reducir su existencia a ser reconocido y admirado por su dinero, por la posición social que ocupa, por los coches que posee o por el nivel de vida que se puede permitir.

Entonces el dinero se convierte en lo más importante de la vida. Algo que se antepone a la ética, al descanso, a la amistad y al amor. Y la vida termina por arruinarse en la insatisfacción constante, la competitividad y la necesidad de ganar siempre más.

Si la persona no sabe detenerse, poco a poco irá cediendo a pequeñas injusticias, luego a mayores. Lo que importa es ganar a toda costa. Llega un momento en que el corazón se endurece y la codicia se va apoderando de la persona corrompiéndolo todo, aunque casi siempre permanezca disimulada bajo apariencias respetables.

El remedio no consiste en despreciar el dinero sino en saber darle su verdadero valor. El dinero que se gana con un trabajo honrado es bueno. Es necesario para vivir. Pero se convierte en nocivo cuando domina nuestra vida y nos empuja a tener siempre más y más, sólo por poseer y conseguir lo que otros no pueden.

Cuando esto sucede, fácilmente se cae en el vacío interior, el trato duro con los demás, la nostalgia de un pasado en el que, con menos dinero, se era más feliz o el temor a un futuro que, a pesar de todas las seguridades, parece siempre amenazador.

La manera sana de vivir el dinero es ganarlo de manera limpia, utilizarlo con inteligencia, hacerlo fructificar con justicia y saber compartirlo con los más necesitados.

Se entienden las palabras de Jesús al rico. Aquel hombre tiene dinero, pero, al mismo tiempo, quiere vivir una vida digna. Jesús le dice que le falta una cosa: dejar de vivir acaparando, y comenzar a compartir lo que tiene con los necesitados.

Aquel hombre “frunció el ceño y se marchó pesaroso porque era muy rico”. Está demasiado enfermo. El dinero le ha quitado libertad para iniciar una vida más plena. En contra de lo que solemos pensar, tener mucho dinero no es una suerte sino un problema, pues fácilmente cierra el paso a una vida más humana.

 
TROBADA DIOCESANA 6.10 PDF Imprimeix Correu electrònic
Escrit per Diòcesis   
divendres, 5 d'octubre de 2018 16:38

Dia 6.10 a les 9:30 a la Parròquia Santa Maria la Major, Inca

Orientacions pastorals per el procés de fe.-  Presentació de la web: enelcel.com

 

El 20.10 a la Parròquia Crisr Rei de Manacor


27.10 a Palma: Col·legi Madre Alberta

 

Hi haurà servei de guardaria

 
DONA I HOME AL MATEIX NIVELL PDF Imprimeix Correu electrònic
Escrit per J.Pagola   
divendres, 5 d'octubre de 2018 16:30

DOMINGO XXVII DEL T. ORDINARIO/B

CONTRA EL PODER DEL VARÓN

Los fariseos plantean a Jesús una pregunta para ponerlo a prueba. Esta vez no es una cuestión sin importancia, sino un hecho que hace sufrir mucho a las mujeres de Galilea y es motivo de vivas discusiones entre los seguidores de diversas escuelas rabínicas: "¿Le es lícito al varón divorciarse de su mujer?".

No se trata del divorcio moderno que conocemos hoy, sino de la situación en que vivía la mujer judía dentro del matrimonio, controlado absolutamente por el varón. Según la ley de Moisés, el marido podía romper el contrato matrimonial y expulsar de casa a su esposa. La mujer, por el contrario, sometida en todo al varón, no podía hacer lo mismo.

La respuesta de Jesús sorprende a todos. No entra en las discusiones de los rabinos. Invita a descubrir el proyecto original de Dios, que está por encima de leyes y normas. Esta ley "machista", en concreto, se ha impuesto en el pueblo judío por la "dureza de corazón" de los varones que controlan a las mujeres y las someten a su voluntad.

Jesús ahonda en el misterio original del ser humano. Dios "los creo varón y mujer". Los dos han sido creados en igualdad. Dios no ha creado al varón con poder sobre la mujer. No ha creado a la mujer sometida al varón. Entre varones y mujeres no ha de haber dominación por parte de nadie.

Desde esta estructura original del ser humano, Jesús ofrece una visión del matrimonio que va más allá de todo lo establecido por la Ley. Mujeres y varones se unirán para "ser una sola carne" e iniciar una vida compartida en la mutua entrega sin imposición ni sumisión.

Este proyecto matrimonial es para Jesús la suprema expresión del amor humano. El varón no tiene derecho alguno a controlar a la mujer como si fuera su dueño. La mujer no ha de aceptar vivir sometida al varón. Es Dios mismo quien los atrae a vivir unidos por un amor libre y gratuito. Jesús concluye de manera rotunda: "Lo que Dios ha unido, que no lo separe el varón".

Con esta posición, Jesús esta destruyendo de raíz el fundamento del patriarcado bajo todas sus formas de control, sometimiento e imposición del varón sobre la mujer. No solo en el matrimonio sino en cualquier institución civil o religiosa.

Hemos de escuchar el mensaje de Jesús. No es posible abrir caminos al reino de Dios y su justicia sin luchar activamente contra el patriarcado. ¿Cuándo reaccionaremos en la Iglesia con energía evangélica contra tanto abuso, violencia y agresión del varón sobre la mujer? ¿Cuándo defenderemos a la mujer de la "dureza de corazón" de los varones?

 
JESÚS OBERT A TOTHOM PDF Imprimeix Correu electrònic
Escrit per J.Pagola   
divendres, 28 de setembre de 2018 19:37
Diumenge 16 durant l’any – B
Marc 9,38-43.45.47-48
NINGÚ NO TÉ L’EXCLUSIVA DE JESÚS
L’escena és sorprenent. Els deixebles s’acosten a Jesús amb un problema. Aquest cop, el portaveu del grup no és Pere, sinó Joan, un dels dos germans que cerquen els primers llocs. Ara pretén que el grup de deixebles tingui l’exclusiva de Jesús i el monopoli de la seva acció alliberadora.
Estan preocupats. Un exorcista no integrat en el grup treu dimonis en nom de Jesús. Els deixebles no s’alegren que la gent sigui guarida i pugui iniciar una vida més humana. Només pensen en el prestigi del seu propi grup. Per això han mirat de tallar d’arrel la seva actuació. Aquesta és la seva única raó: «No és dels qui vénen amb nosaltres».
Els deixebles donen per fet que, per actuar en nom de Jesús i amb la seva força guaridora, cal ser membre del seu grup. Ningú no pot apel·lar Jesús i treballar per un món més humà sense formar part de l’Església. És realment així? Què en pensa Jesús?
Les seves primeres paraules són rotundes: «No li ho impediu». El nom de Jesús i la seva força humanitzadora són més importants que el petit grup dels seus deixebles. És bo que la salvació que porta Jesús s’estengui més enllà de l’Església establerta i ajudi la gent a viure de manera més humana. Ningú ha de veure-ho com una competència deslleial.
Jesús trenca tota temptació sectària en els seus seguidors. No ha constituït el seu grup per controlar la seva salvació messiànica. No és rabí d’una escola tancada, sinó Profeta d’una salvació oberta a tothom. La seva Església ha de donar suport al seu Nom allà on és invocat per fer el bé.
Jesús no vol que entre els seus seguidors es parli dels que són dels nostres i dels que no ho són, els de dins i els de fora, els que poden actuar en el seu nom i els que no poden fer-ho. La seva manera de veure les coses és diferent: «Qui no està contra nosaltres, està amb nosaltres».
En la societat actual hi ha molts homes i dones que treballen per un món més just i més humà sense pertànyer a l’Església. Alguns ni tan sols són creients, però estan obrint camins al regne de Déu i la seva justícia. Són dels nostres. Hem d’alegrar-nos en comptes de mirar-los amb ressentiment. Hem de donar-los suport en lloc de desqualificar-los.
És un error viure a l’Església veient a tot arreu hostilitat i maldat, creient ingènuament que només nosaltres som portadors de l’Esperit de Jesús. Ell no ens ho aprovaria. Ens convida a col·laborar amb alegria amb tots els que viuen de manera humana i es preocupen dels més pobres i necessitats.
 
JESÚS: PA DE VIDA PDF Imprimeix Correu electrònic
Escrit per J.Pagola   
divendres, 17 d'agost de 2018 09:59
19-08-2018
Diumenge 20 durant l’any – B
Joan 6,51-58
ALIMENTAR-SE DE JESÚS
Segons el relat de Joan, un cop més els jueus, incapaços d’anar més enllà del físic i material, interrompen Jesús, escandalitzats pel llenguatge agressiu que empra: «Com pot donar-nos aquest la seva carn per a menjar?». Jesús no retira la seva afirmació, sinó que dóna a les seves paraules un contingut més profund.
El nucli de la seva exposició ens permet endinsar-nos en l’experiència que vivien les primeres comunitats cristianes en celebrar l’eucaristia. Segons Jesús, els deixebles no només han de creure en ell, sinó que han d’alimentar i nodrir la seva vida de la seva mateixa persona. L’eucaristia és una experiència central en els seguidors de Jesús.
Les paraules que segueixen no fan sinó destacar el seu caràcter fonamental i indispensable: «La meva carn és veritable menjar i la meva sang és veritable beguda». Si els deixebles no s’alimenten d’ell, podran fer i dir moltes coses, però no han d’oblidar les seves paraules: «No teniu vida en vosaltres». Per tenir vida dins de nosaltres necessitem alimentar-nos de Jesús, nodrir-nos del seu alè vital, interioritzar les seves actituds i els seus criteris de vida. Aquest és el secret i la força de l’eucaristia. Només el coneixen aquells que combreguen amb ell i s’alimenten de la seva passió pel Pare i del seu amor als seus fills.
El llenguatge de Jesús és de gran força expressiva. A qui sap alimentar-se d’ell li fa aquesta promesa: «Aquest està en mi i jo en ell». Qui es nodreix de l’eucaristia experimenta que la seva relació amb Jesús no és una cosa externa. Jesús no és model de vida que imitem des de fora. Alimenta la nostra vida des de dins.
Aquesta experiència de «habitar» en Jesús i deixar que Jesús «habiti» en nosaltres pot transformar d’arrel la nostra fe. Aquest intercanvi mutu, aquesta comunió estreta, difícil d’expressar amb paraules, constitueix la veritable relació del deixeble amb Jesús. Això és seguir-lo sostinguts per la seva força vital.

La vida que Jesús transmet als seus deixebles en l’eucaristia és la que ell mateix rep del Pare, que és Font inesgotable de vida plena. Una vida que no s’extingeix amb la nostra mort biològica. Per això s’atreveix Jesús a fer aquesta promesa als seus: «Qui menja aquest pa viurà per sempre».
Sens dubte, el signe més greu de la crisi de la fe cristiana entre nosaltres és l’abandonament tan generalitzat de l’eucaristia dominical. Per a qui estima Jesús és dolorós observar com l’eucaristia va perdent el seu poder d’atracció. Però és més dolorós encara veure que des de l’Església assistim a aquest fet sense atrevir-nos a reaccionar. Per què?
José Antonio Pagola

Darrera actualització de divendres, 17 d'agost de 2018 10:00
 


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NASHVILLE, Tenn. -- Delanie Walker hasn't been asked for help too often this summer. It's not that the Tennessee Titans tight end isn't willing, and he has a wealth of knowledge to share going into his 12th season, but fewer rookies are seeking it out this year. Kendall Wright Jerseys Why? Walker has a hypothesis. "They’re kinda scared of me," Walker said. "If they ask me for help, I try to give my best advice. But they kinda are starstruck. When they were in elementary, I was in the NFL. Sometimes I think they’re just happy to play beside me."

Walker, who turned 33 last Saturday, is a rare physical specimen at the top of his game. Marcus Mariota Jerseys There aren't many 30-plus players, outside of quarterbacks and specialists, that remain among the top five-to-seven players at their position. Recent NFL history tells him he should be preparing to disappear into retirement. Delanie Walker Jerseys He calls that a lie. In a Titans offense filled with new toys at the receiving positions, Walker remains one of Marcus Mariota's favorite targets when it matters the most. Walker says he's happy that Eric Decker, Corey Davis and Taywan Taylor have been added to play beside him. But that doesn't mean he won't eat anymore. Walker wants to make that clear.

So it's no surprise at the end of Thursday's practice when Mariota finds Walker blazing down the seam for a touchdown against the Carolina Panthers defense. "He hasn't slowed a bit. He's still at full-strength, he's still very difficult to cover," Titans coach Mike Mularkey said. DeMarco Murray Jerseys "He takes such good care of his body and it shows up out here every day." The word "still" resonates when it comes out of Mularkey's mouth in reference to Walker. Longevity, like availability, is a skill. Walker doesn't have a magic potion or special workout shift that has caused him to remain dominant at 33. He says he does what he's always done: eat well, get rest and grind like he's still a sixth-round pick trying to make the team.

"I still see myself as one of the guys everybody looks at to make a play," Walker said. Derrick Henry Jerseys So when fantasy football pundits wonder how the Titans are going to spread the ball around to Walker, Decker, Davis, Rishard Matthews, DeMarco Murray and Derrick Henry, among others, Walker isn't worried about getting squeezed out. Eddie George Jerseys "I don’t cry when I don’t get catches, but I’m always hungry," said Walker, who had 65 catches for 800 yards and seven touchdowns last season. "I’m always going to compete. I want the ball. I want to eat, but I have to get open. That’s the rules of the game. Whoever is open, is going to eat."